Polvo y Cenizas

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Afán, afán, afán humano, deseo encarnado, donde comeremos, donde viviremos,
gloria a mi nombre, poder a mi mandato….

Desesperación en la angustia, voluptousidad en el gusto,
poseer, poseer, poseer para olvidar, poseer para consumirse,
poseer, para no olvidar, para vivir de lo que poseemos, vivir para servir a los objetos.

Luchar, y luchar, pero no para amar… combatir por sombras, por sueños ¿serán nuestros sueños?
Contra el tiempo, contra la vejez… temerosos del silencio y la reflexión, ruido, ruido, ansió ruido.

Ambición, ambición, de inmortalidad, de eternidad, no de mi ser, de mi nombre, de mi obra,
de Roma, de pirámides, de la luz y la palabra escrita… ambición, ambición.. polvo y ceniza ¿que mas queda? ¿que queda? olvido y perfidia.

Poder, poder, oh! maldito poder que esclavizas para poseerte, ¿o tu a mi me posees? ¿tendré el poder para levantarme tu esclavitud, o tu contienes todo poder?

Lujuria, infidelidad, deseo animal, insatisfecho, consumiendo, olvidando.

Guerra, guerra, tortura, miedo, por tierra, ¿justicia? por ignorancia a lo efímero del hombre, que se gasta en una batalla, que no es su batalla.

Pobreza, pobreza, triste pobreza, la del que no tiene pan y la de quien lo quita, la de quien muere estúpido de adicción y quien vive de la adicción del adicto… irredentos y soledad, vació, vacuidad.

Somos solo sombras y polvo.. polvo y cenizas… polvo y cenizas.
CJBS
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Llego un dia

Llego un día, cuando decidí que Dios no me debía nada,
un día cuando dejo de importarme su omnipotencia,
esa que uso de pretexto para no enfrentar mi vida.

El día que alejado de Dios, haciendo mi voluntad y no la suya,
comprendí que mucho de lo que soy, era y quiero ser,
no puede ser sin la gente que amo, y Dios es uno de ellos,
al que le debo todo lo que tengo.

Ese día en que me di cuenta que extraño a Dios,
no por lo que me da, ni por las seguridades en las que
la Iglesia me quiere cobijar, si no por que extraño su compañía,
sus palabras.

Ese día, dejo de interesarme la moral y comencé a querer escuchar mas a Cristo,
ese día, deje de pedirle a Dios que me arreglara la vida, y solo quiero que camine conmigo, ese día, dejo de importarme sus cualidades ontológicas, y comencé a querer saber Quien es El y quien soy yo… como charlando en un bar a las 3.00am de cosas sin importancia y con importancia,

Como con el Amigo con quien lloras el amor y ríes el amor,
con el que lloras el sufrimiento y ríes en el sufrimiento,
como con quien es Dios… eterno misterio, pero como con quien esta allí, mas cerca de mi que yo mismo, como quien la vida seria un montón mas monótona y sin sentido, si no esta El, allí, junto conmigo, caminando, cavilando, platicando, intercambiando, contando historias uno del otro, charlando la vida juntos


CJBS

La Debilidad y grandeza humanas

La vida no se da en automático, Dios creo libertades, nos ama en libertad, Dios no vino a controlar la historia, se encarno en ella, se hizo parte de ella.. nos acompaña, nos dirige, pero no vino a vivir por nosotros. Dios no tiene un plan trazado para nuestra vida, su infinita creatividad y su inconmensurable amor por nosotros se lo impide… su plan, somos nosotros, ante la vida, y ante Cristo, ante lo que hagamos mientras estamos en la escucha de Jesucristo, ante el amor que pongamos en lo que hacemos. No venimos a llenar unos zapatos pre-hechos, ni a llenar un traje a nuestra medida, ni Dios viene a usar el látigo para hacernos llegar a lo que El quiere que hagamos.. Dios no usa la lógica del dictador humano, usa la lógica del amor, nos seduce, nos acompaña, nos enamora, nos busca, esta en constante dialogo con nosotros, aun que nosotros nos hagamos los sordos, y un fallo en el camino, un desvío del mismo no es una tragedia humana, por que nuestra vida no conoce puerto alguno, nuestro puerto es el mismo camino junto a Dios… lo que podamos hacer.. Dios no nos pide heroísmos, no nos pide salvar al mundo, nos pide que hagamos lo que podamos hacer. En la parábola de los talentos Dios no alaba la cantidad de talentos devueltos por sus súbditos, si no su “hacer algo” y reprende al otro por tener miedo “y no hacer nada”.

Dios no nos creo para ser sus súbditos, para ser sus soldados, no nos creo para tener juguetes que manipular, nos creo en la libertad del amor… y nos llama a esa libertad. La vida no es automatismo ni determinismo, es ante todo un trabajo de nosotros, Dios ha vencido al mundo no por que El sea Dios, la historia no le pertenece por ser El Señor, le pertenece por que vivió y aposto su vida al amor (que es El mismo), por que escogió, (no podía ser de otra manera) la única manera de vencer, (la única de vivir) y nos dejo allí su “historia”, su relato romántico que se pierde en la memoria boca a boca hace mas de 2000 años… y nos acompaña.., nos dirige, pero no nos quita la responsabilidad de vivir, ni nos pide que seamos otra cosa que no sea ser humanisimamente lo que somos.. y no nos pide otra cosa que dentro de nuestra historia personal, haya espacio para El, haya espacio para que se siente a nuestra mesa, y me dirija una palabra especialmente para mi, y nos percatemos que hay una manera de vivir, una manera de “ver” y de caminar que nos hacen mas humanos, que nos hacen plenos, nos pide que entendamos el amor… y que nos gastemos la vida en ello.. que hagamos algo en nuestra historia y que El esta con nosotros hasta el final de los tiempos..

Carlos José Bartolomé Santos

Frase del dia

La Justicia verdadera no busca el equilibrio, ni la satisfacción del derecho debido
por que ¿que puede tener de acreedor aquel a quien le fue regalada la vida?

La verdadera justicia es salvadora… busca siempre no la verdad de las cosas,
si no la verdad profunda del hombre que en soledad y anonimato se pierde por
caminos oscuros de los cuales desconoce la salida…
iluminar no para acusar, si no para despertar el entendimiento,
alzar la mano no para apuntar, si no para recoger lo caído, abrazar lo humillado,
usar la voz no para hundir, si no para enseñar el camino, dialogar el camino,
ensanchar los horizontes de las almas a quienes les debemos la verdadera justicia.
cjbs

e.e

¿Qué es la vida? ¿Sirve de algo?

Todo lo que el hombre realiza tiene como objetivo final el perfeccionamiento del propio hombre. Toda actividad, el trabajo, deporte, desde la simpleza de levantar la basura, hasta realizar nuestra labor con toda el alma, aquel que juega futbol, o se dedica a actuar y divertirnos, aquel que trabaja 4 horas o 12 horas al dia. Sigue leyendo

Reflexión del Dia

Es cierto que muchos jóvenes hoy se alejan del cristianismo. Sin embargo, ese alejamiento no hay que interpretarlo como si fuera igual al que tenía un típico ateo de finales de los años sesenta. Si un joven hoy se siente ajeno a la fe principalmente se debe a que nadie se la anuncia de una manera creíble. No es que en la estructura del corazón humano se haya dado una radical mutación antropológica.

El corazón humano posee una tensión constitutiva, un anhelo de plenitud que no se puede saciar con ideas, con conceptos y ni siquiera con valores – por sanos que estos sean -. Lo único que responde a la condición profunda de un joven es el encuentro con un gran amor, con un gran afecto que defina radicalmente la vida y que la reconduzca hacia un horizonte de libertad y no hacia una prisión.

Esto no lo puede hacer una abstracción. Esto no lo puede realizar una proyección de nuestra subjetividad alterada. Sólo lo puede hacer una Persona, un acontecimiento, un rostro concreto que me interpele y que me acoja de manera irrestricta, incondicional, absoluta.

La Crisis Economica ¿Apocaliptica?

La crisis económica mundial trajo de nuevo (como en la del 29/30) la voz de exaltados predicadores de distintas denominaciones gritando en la tele, en Youtube, y donde los quieran oír: “Apocalipsis, Apocalipsis!”.

La cuestión religiosa y apocalíptica probablemente esté vinculada a la crisis económica -yo creo que lo está- pero de una manera distinta, incluso opuesta, a la que dice este pastor.

Si por apocalíptico entendemos el sentido popular, es decir, el caos que marca el fin de este eón y la próxima venida del Reino, no hay duda que el protagonismo que tiene el dinero en este tiempo es un signo apocalíptico. Pero lo es incluso cuando va todo bien. Es más: es mucho más apocalíptico cuando va todo bien. La agonía apocalíptica no es lenta, sino fulminante: «se quedarán a distancia horrorizados ante su suplicio, y dirán: “¡Ay, ay, la Gran Ciudad! ¡Babilonia, ciudad poderosa, que en una hora ha llegado tu juicio!”»

No se puede servir a Dios y al dinero. Si este mundo opta por servir al dinero, eso ya es apocalíptico, cuando baja la bolsa, y cuando sube. Y como dije antes: más cuando sube que cuando baja. Porque cuando baja, muchos se dan cuenta del gran engaño en el que estamos metidos, se arrepienten, y retrasan el Juicio, porque Dios mira de nuevo con compasión al mundo. Pero cuando estamos en plena fiesta de la subida de la bolsa, eso es ya el apocalipsis y el juicio.

¿Interviene Dios en la dinámica económica de este mundo? Sí, pero no sacudiendo las bolsas de Tokio y NY. Más bien la Escritura muestra una forma más sutil de actuar de Dios:

«Engorda el corazón de ese pueblo, hazle duro de oídos y pégale los ojos, no sea que vea con sus ojos. y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se convierta y se le cure.»

«¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto? ¿Dónde el sofista de este mundo? ¿Acaso no entonteció Dios la sabiduría del mundo?»

«Endureció Yahveh el corazón de Faraón rey de Egipto, el cual persiguió a los israelitas, pero los israelitas salieron con la mano alzada.»

La actuación de Dios en la historia es un gran misterio. Y digo “misterio” en sentido propio, es un enigma sacro, algo que no podemos resolver, sólo podemos contemplar y, los que deseamos confiar en que todo es para bien de los que le aman, celebrar.

La actuación de Dios en la historia no son los cataclismos naturales, no son las caídas espectaculares de la bolsa, no son ni siquiera el hambre, la peste y la guerra.

Porque Dios no actúa de manera directa en su creación, porque no puede desdecirse a sí mismo. Dios actúa a través del corazón de los hombres, que endurecen su oído, y atraen el juicio, o abren su oído, y traen de parte de Dios la salvación.

Una civilización enteramente abocada a auto-asegurar su futuro, a planificar hasta el último riesgo, y a calcular el coeficiente de riesgo de la seguridad que arriesga, es una civilización que ha endurecido su corazón, que es dura de oídos, y lenta de vista, es ya una civilización en juicio, cuando la bolsa cae, y cuando sube.

Abel Della Costa