Tu venida, Señor.

Acuérdate, Jesús,

w

de que soy la causa de tu venida,
no me pierdas en aquel día q
tratando de encontrarme, te sentaste fatigado

No por mi espada conquiste la tierra,
ni mi brazo me dio la victoria,
sino que fueron tu diestra y tu brazo,
y la luz de tu rostro, porque me amabas.

¡Buscad a Yahveh y su fuerza,
id tras su rostro sin descanso,
recordad las maravillas que él ha hecho,
sus prodigios y los juicios de su boca!

¡Oh Dios, haznos volver,
y que brille tu rostro, para que seamos salvos!

http://es.youtube.com/watch?v=-C9RbRD64AE

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