Nueva enciclica de Benedicto XVI

«SPE SALVI» — Salvados en la esperanza  

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Frase del dia

“el amor de Yahveh no se ha acabado, ni se ha agotado su ternura”,
y “bueno es esperar en silencio la salvación de Yahveh”.

Jesús de Nazaret — Jesus ha traido a Dios

¿Que ha traído Jesús realmente, si no ha traído la paz al mundo, el bienestar para todos, un mundo mejor? ¿Que ha traído?.

La respuesta es muy sencilla: a Dios. Ha traído a Dios. Aquel Dios cuyo rostro se había ido revelando primeramente poco a poco, desde Abraham hasta la literatura sapiencial, pasando por Moisés y los Profetas; el Dios que solo había mostrado su rostro en Israel y que, si bien entre muchas sombras, había sido honrado en el mundo de los pueblos; ese Dios, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios verdadero, El lo ha traído a los pueblos de la tierra.

Ha traído a Dios: ahora conocemos su rostro, ahora podemos invocarlo. Ahora conocemos el camino que debemos seguir como hombres en este mundo. Jesús ha traído a Dios y, con El, la verdad sobre nuestro origen y nuestro destino; la Fe, la esperanza y el amor. Solo nuestra dureza de corazón nos hace pensar que esto es poco. Si, el poder de Dios en el mundo es un poder silencioso, pero constituye el poder verdadero, duradero. La causa de Dios parece estar siempre como en agonía. Sin embargo, se demuestra siempre como lo que verdaderamente permanece y salva. Los reinos de la tierra, que satanás puso en su momento ante el Señor, se han ido derrumbando todos. Su gloria, su doxa, ha resultado ser apariencia. Pero la gloria de Cristo, la gloria humilde y dispuesta a sufrir, la gloria de su amor, no ha desaparecido ni desaparecerá.

Benedicto XVI — Jesús de Nazaret

Frase del dia

Por toda la hermosura
nunca yo me perderé,
sino por un no sé qué
que se alcanza por ventura.

San Juan de la Cruz

Juega con la Fisica

¿cuando he puesto un mensaje acerca de un juego para PC? nunca, pero me dejo tan impresionado este sencillicimo pero prometedor demo que les dejo un vídeo y la manera de bajarlo para PC

http://www.kloonigames.com/blog/games/crayon/comment-page-18/#comments

El video es de la versión DELUX -que estara disponible mas adelante-, la cual te permite dibujar mas formas (como círculos), la versión disponible actualmente solo te deja dibujar cuadrados. Funciona con el puntero del ratón, o con lapiz para los que tengan una Tablet PC

Frase del dia

«Espera en Dios, ten valor y firme corazón,
espera en El Señor.»

Salmo 27

¿Serán muchos los que se salven?

A mí me descoloca (y maravilla) el Evangelio todo el tiempo con su apelación a la paradoja, y a que no podemos estancarnos en ningún momento.

Por el bautismo parece que Jesús nos exigiera una fidelidad ferrea, pero con la arena moviéndose debajo de los pies: su propia fidelidad, que no es un “saber” sobre Dios sino una “disposición” a dejarse estar en sus manos, que tan pronto exigen “ve, vende todo lo que tienes”, como abrazan al hijo menor sin reprocharle ni exigirle absolutamente nada.

Es una “lógica” verdaderamente de Padre… pero de padre de esos que uno nunca vio, de los que no se equivocan nunca en cuándo conviene darle al hijo una palmada y cuándo una caricia.

Estoy de acuerdo en que la pregunta “Señor, ¿serán muchos los que se salven?” está mal formulada, pero no estoy muy seguro de que la pregunta “¿qué tengo que hacer para salvarme?” esté bien hecha… Porque en realidad la única respuesta que se me ocurre coherente con el Evangelio es “nada, no hay nada que puedas hacer para salvarte”. Porque si, por ejemplo, renuncio a todo, todo, todito, todo… resulta que no puedo cumplir mis “deberes de estado”, y si me quedo con algo… bueno, no hace falta decirlo, no renuncié a todo, que es la exigencia que literalmente pide Jesús.

Y así con muchas cuestiones, con las más importantes.

Entonces pienso que la pregunta “¿qué tengo que hacer para salvarme?” es una pregunta-trampa. Quizás sería mejor preguntarle hoy, en este mismo momento, y en un silencio de oración: “¿qué es lo que quieres en este mismísimo momento que yo haga, qué nueva locura me tienes preparada?”

Me parece que esta “vida en la imprevisión orante” es un testimonio más que bueno frente a la civilización del cálculo, el proyecto, la familia planificada, el amor planificado, la salud planificada, etc.

Por supuesto, eso incluye el no saber ni querer saber qué quiere decir la frase “Fuera de la Iglesia no hay Salvación”, manteniendo la fórmula (porque si no la proclamación de la FE se vuelve incoherente) pero rompiendo a cada paso sus límites y escuchando al de la “vereda de enfrente” porque a lo mejor es él el que lleva en este momento la antorcha de la Voluntad de Dios… simplemente porque a lo mejor es allí donde hay que estar.

Lo que nos juega en contra es, como siempre, querer saber y querer anticiparnos a los acontecimientos, como Job -al que nos parecemos mucho- queremos que Dios sea luz y no tinieblas…. pero él no es ni luz como las luces que conocemos ni tinieblas como las tinieblas que conocemos, sino Luz Inaccesible, una luz que en esta vida la vemos a veces como un resplandor y a veces como una oscuridad, sin que podamos prever en qué momento pasará de una a otra, y sin que podamos, por lo tanto, tomar las medidas adecuadas para que no nos desestabilice.

Abel

Frase del dia

¿Profetas? sí: del cielo, de la vida eterna, del gozo de la belleza eterna y verdadera de Dios, que aunque nuestra imaginación tampoco la alcanza, cuenta con el preanuncio de belleza que es la belleza limitada e imperfecta pero completamente real que nos rodea en este mundo creado por Dios, con hombres creados por Dios que hablan un lenguaje capaz de Dios.

Abel DC

Puro Fuego…

069-copy.jpgEn el silencio de la noche, me detengo a reflexionar. El ajetreo y la rutina hacen perder la orientación de nuestra vida.

La lucha por la existencia, la competitividad de nuestro trabajo, la búsqueda del éxito económico para nuestras familias, son realidades que terminan por agobiarnos. El Mundo enfrenta grandes problemas materiales.

Niños que crecen sin sentir la cercanía y el apoyo de sus padres. Jóvenes sin oportunidades de realizarse. Grandes grupos de empleados, cuyos sueldos no les permiten afrontar las necesidades de sus familias. Sometidos a este ritmo, ya no comprendemos el sentido de nuestros actos. Estudiar para trabajar y educar a nuestros hijos, para que ellos puedan estudiar, y trabajar, y descansar. Es un remedio que toma fuerza con el tiempo. Y nos centra en nosotros, alejándose de los demás.

¿A cuántos vi, pero no miré? ¿A cuántos oí, pero no escuché? En la trama de la vida hay algo oculto, que nos tiene insatisfechos. Tratamos de alcanzar un éxito que no es más que la sombra de la realización verdadera. ¿Vale la pena vivir para luchar de esta manera, y defenderse por todos lados?

Hay que dar a la vida su verdadero sentido. Hacerla profunda, fecunda, feliz. Inspirada en grandes ideales. Entregada a los demás. Seamos como la naturaleza: ella es toda grandiosa. Aspiremos a ser heroicos como la flor que en el desierto crece, a la menor seña de agua. Estos ideales significan desinterés, generosidad, sacrificio. En lo grande y en lo chico. En el estudio, en nuestro trabajo, en los juegos, en las instituciones, en las labores de la casa, en la vida familiar. Que cada acción sea la proyección de un ideal.

No nos quedemos en ser un antialgo. Comprometámonos con la causa de los demás, entregando lo mejor de nuestras capacidades. Menos palabras y más obras. La vida no se piensa ni se esquiva. Hay que arriesgarla entera. Puesto que toda construcción humana flaquea cuando su base no está en Dios, nuestros ideales deberán ser un espejo de Su voluntad. De Él nos viene la vida, la fuerza y la energía para vivirla. No estamos solos, contamos con Él.

Debemos vivir la vida con alegría, inundando de sol a los demás. No olvidar ni evadir las dificultades, sino encararlas con confianza y optimismo. El regalo de nuestra sonrisa enriquece al que la recibe. Y nadie es tan pobre que no pueda darla. No hay problema que no tenga solución, si empeñamos todo nuestro esfuerzo y tenemos fe en el Señor. Y cómo no hacerlo. Si la vida está llena de belleza. Lo simple, lo gratuito, los delicados gestos de nuestro planeta, están llenos de hermosura. Fe en Dios y en los demás, sin desalentarnos.

La confianza en los demás se propaga tal como la vida cuando el viento sopla llevando el polen germinal. Así venceremos al egoísmo, y nacerá el amor. Es este sentimiento, sencillo, desinteresado y responsable,, que debe mover toda nuestra vida. Amor bueno y divino. Concreto, silencioso, respetuoso, sutil. Profundo y comprometido.

El amor nos hace descubrir que la forma de dar solución a los problemas de pareja no es echando pie atrás a la palabra comprometida, sino encarándolos y buscando el encuentro. Porque el amor jamás usa la palabra ‘yo’, sino ‘tú’. Debemos cultivar su misterio y aumentar nuestro compromiso. Los talentos que hemos recibido son para trabajar y ponerlos al servicio de la gente. No podemos, como el Señor, multiplicar los panes, pero sí trabajar en aliviar los sufrimientos humanos. Especialmente, los de los más pobres, porque en ellos está Cristo. Porque ellos son Cristo.

Mis críticas no valen nada si no ayudé a mi compañero, si no colaboré con mis vecinos, o no consolé al enfermo. En fin, si no compartí con quienes más nos necesitan. Dar, darse siempre, hasta que duela. Hasta que se nos caigan los brazos de cansancio. Que no acabe nuestra vida sin haber hecho algo concreto por los demás.

Somos cristianos. No podemos eludir. Nuestra misión es revolucionar la sociedad con el Evangelio. Nuestra entrega debe ser precisa y concreta. Cuando busquemos soluciones a los problemas, hagámoslo seguros de no generar buenos conflictos. Somos seres de paz. Nuestra voz debe sentirse firme cuando asome la violencia. En el servicio a los otros está el umbral de la justicia.

Cuando aparezca la duda, nos llene de angustia una situación, o volvamos a la rutina de ayer o de hace un año, deberemos preguntarnos: ¿Qué haría Cristo en mi lugar? Y con inmenso valor, arrojar la red, lanzarse a realizar el plan de Cristo, por más difícil que parezca. Dar a cada problema la solución que Cristo daría. Actuar como Él. Vivir la vida con lo bueno y lo malo, dándome cuenta de que el Señor y yo somos uno, que trabajamos juntos.

¿Cómo vivir la vida?
Siendo como Él…

¡Contento, Señor, contento!

Padre Hurtado

Frase del dia

La gloria de Dios es el amor de sus hijos…. Cjbs

Jesús de Nazaret

… El profeta de Israel no tienen el cometido de anunciar los acontecimientos de mañana o pasado mañana, poniéndose así al servicio de la curiosidad o de la necesidad de seguridad de los hombres. Nos muestra el rostro de Dios y, con ello, el camino que lleva al autentico éxodo, que consiste en que en todos los avatares de la historia hay que buscar y encontrar el camino que lleva a Dios como la verdadera orientación. En este sentido, la profecía esta en total correspondencia con la fe de Israel en un solo Dios, es su transformación en la vida concreta de una comunidad ante Dios y en camino hacia El.

 Joseph Ratzinger Jesús de Nazaret

Frase del dia

Amar la belleza sin querer poseerla,
amar a quienes amo sin querer apresarlos,
recordar que cada uno somos un destino único y particular,
esto es la alegría y la felicidad, saber que Dios nos ama individualmente
a cada uno cuida como el único ser que hay, saber que nos ama
con toda su fuerza y verdad por lo que somos, aun por los pecados,
aun por lo no amable, y por eso su amor nos salva.. saber que
en todo esto abemos de imitarle… en eso esta el verdadero gozo,
la alegría y la felicidad.

CJBS

La verdadera Santidad

Y ayer preguntaba ¿que es la Santidad? y como no daba con la verdad describí todo aquello que hacían los Santos, todo aquello relacionado con la Santidad y el amor… pero ayer mismo, divagando y rezando llegue a pensar:

¿Quien eres Señor? ¿que te interesa? ¿que buscas? ¿que deseas? ¿que te gusta y disgusta? ¿que amas? ¿que piensas? ¿que disfrutas? ¿con que pensamientos te levantas y te acuestas? Quiero conocerte, conocer tu rostro, que lo que te importa me importe, que lo que ames ame, que lo que odies odie, que lo que seas lo guarde siempre en mi ser… y de pronto me percate.. que me habia encontrado con la Santidad.

CJBS

La Santidad

¿Que es la Santidad? … ¿como describir lo que nos es mas propio, mas verdadero y a la vez mas lejano, mas ajeno…?

¿como describirla? ¿Por que decir que es lo mas propio y verdadero, mas propio que nosotros mismos, mas cercanos que todo lo que creemos ser?

Como no se puede describir la Santidad en si misma, contemplemos sus consecuencias… ¿quienes son los Santos? ¿que hacen? no solo los Santos del “catalogó romano” (de la Iglesia) si no todos aquellos que se empeñan entercada y obstinadamente a amar.

¿que hace la Santidad si no ensancharnos el corazón hasta limites hermosamente y bellamente humanos?

¿Y que es amar si no levantarse todos los dias con las fuerzas de nuestro querer hacia nuestros padres, hijos, esposa, para con gota y sudor dejarlo todo alli por llevar pan y bienestar a quienes amamos?

¿Que es la Santidad si no usar todo lo que se nos ha dado como don, para quintuplicarlo en felicidad y servicio hacia aquellos que nos necesitan?

¿Que es el amor si no enfrentar cada problema, cada sufrimiento, cada sin sentido que presenta la vida, con la tensa y obstinada determinación a no doblarse ante los mismos, si no con todo el amor que podemos tener, superar los obstáculos, resolver los problemas, aun en el cansancio, aun en el llanto incesante en las noches desgarradoras donde el silencio de Dios nos perturba, donde la vida pretende callarnos, allí donde nuestra oración se hace con la inquebrantable Fe a que mis manos son capaces de amor por encima de cualquier obstáculo?

¿que es el amor si no oponer fuerza ante el mas grande y temible de todos los enemigos… nosotros mismos, nuestro mal carácter, nuestro egoísmo, nuestra envidia, nuestro afán de posesión en las múltiples formas en que se manifiesta, lujuria, enojo, inseguridad, ira…. que es la Santidad si no detener con firmeza nuestro impulso para poner lo que somos al servicio de quienes amamos… que es mas Santo que quien detiene su boca, su mano, su impuso iracundo y responde con silencio, mansedumbre y cariño?

¿que es la Santidad si no amar en quien amamos, todo… lo bueno y lo no amable, amar por simple hecho de que la otra persona es en si misma mas importante que todo lo creado, amar por el simple hecho que Dios dio la vida por ella, que es la Santidad si no amar hasta el punto de que el amor transforme a la otra persona, no por que se le quiera cambiar, si no por que el amor engendra esperanza y verdad?

¿que es la Santidad si no acompañar… destruir la soledad del otro… sonreír no con la vana melancolía del optimismo insulso, si no con la potencia de saberse amado por Dios, con la alergia de reconocer en la creación y en el misterio de cada persona la belleza misma…. la alegria de saberse acompañado por Dios desde la pobreza, la incomprensión, la cruz? ¿que es el amor si no la mezcla de una alegria infantil que nos da Jesucristo.. y un gozo mayor, pensado y contemplado que nos dan los pasos de Cristo por la tierra?… ¿que es el amor si no llevar esa alegria a todos aquellos que amamos? ¿a todos aquellos que ama Dios? ¿que es la Santidad si no caminar por el inmeso gozo de Dios?… ¿gozo que lo hizo soportar con tremenda valentia el peso de su sacrificio?

¿que es la Santidad si no la mas grande de las victorias, la victoria que viene de una vez por todas de doblegar nuestro ser humildemente ante el misterio majestuoso de Dios, ante la humildad desconcertantemente desbordada de Jesucristo, ante el asombro terrible de la cruz, ante la belleza y la alegria imposibles de apresar en esta vida de la resurrección? ¿que es la Santidad si no la poderosa Fe que nos trajo ese niño pequeño en un pesebre? ¿la Fe en que el amor engendra eternidad.. que el amor es la escencia misma que creo poderosamente el universo, el amor es el misterio mismo de Dios?

¿Que es la Santidad si no todo aquello que hemos buscado toda nuestra existencia… eso que nos permite ser quienes realmente somos? ¿Y quienes somos si no aquellos que aman lo que aman… quienes solo seran entregando todo por ello?

Carlos José Bartolomé Santos

Deus Caritas Est…

Dios es amor. Dios nos creo por amor y nos saco de la nada para que pudieramos amar. El amor es la ley suprema del cristianismo.

Nadie tiene amor mayor que este de dar uno la vida por sus amigos. Cuando puedas decir como Yo dije en la cruz: todo esta consumado, todo lo que yo podria haber dado, lo dia hasta la ultima gota de Mi Sangre; entonces habras agotado el significado del verbo amar.

Mirar como Cristo nos enseño a mirar en la parábola del buen samaritano es comenzar a recorrer el itinerario de su amor: es saber observar a los otros en el fondo de sus almas; mirarlos, no únicamente como individuos aislados, números que integran cuantitativamente una masa, sino distinguirlos cualitativamente por sus características peculiares, por su destino único, irrepetible; ir a encontrarlos sumergidos en sus proyectos vitales, tal vez en su drama intimo, para rescatarlos del anonimato, de la soledad…

Rehacer el gesto de Jesús con la adúltera: unos tienen razón, pero también no la tienen, entonces se pone a hacer dibujitos con el dedo, como indicándole a ella: «no puedo hacer nada por ti ahora, no tengo solución a tu problema, pero estoy perplejo, y eso me pone del lado tuyo… cuando llegue a estar del todo perplejo, del todo fuera de mi mismo, abandonado por mí mismo, abandonado de Dios y humillado, te habré salvado, porque ya no estarás sola.»

Rafael Llano Cifuentes; Abel Della Costa

Pensamientos Vagos

La perfección del amor siempre es la entrega,
muchos entregan su virginidad,
otros al contrario su fertilidad, convirtiéndola en una generosa familia..
unos, en una vida llena totalmente de oración contemplativa,
otros, en una vida llena de oración en la acción, en dar al sediento y al hambriento.

Toda entrega requiere renuncia, requiere buscar ante todo el bien del otro,
busca por sobre todas las cosas.. llevarlos a Dios, busca que su rostro
refleje el Rostro de Dios a los demás.. un rostro de amor, ternura y fidelidad..
de entrega.

Es triste ver como muchos Cristianos pecan de extremos…
los que tratan la sexualidad como un mal menor y exaltan la virginidad como la mas alta perfección. De la misma manera como aquellos que relativizan la intimidad, y desprecian la castidad.

Las dos son formas de amor y entrega, la castidad protege la fidelidad de esa entrega, protege la familia, purifica las intenciones y nos mantiene cerca de nuestro corazón la esencia del amor, que es la renuncia alegre.

Renuncia alegre, por que es lo que nos enseño nuestro Padre, es parte de nosotros, de su imagen en nosotros.

Por que sin alegría no hay amor…
en un corazón apesumbrado, la oscuridad va llenando sus venas,
y donde hay oscuridad solo puede nacer el odio.. tarde o temprano.

Solo un corazón agradecido y humilde sabe ser alegre,
solo un corazón que ha descubierto la bondad y misericordia infinitas de Dios
puede cantar… puede tener esperanza en la tragedia… solo el puede amar realmente.

Por que el amor es renuncia, es entrega, es alegría.. no jolgorio, idolatría y masoquismo…
por que tienen su centro en Dios Padre.. tienen su centro en Jesús, tienen su centro en el Espíritu de Verdad.

CJBS

La perfección

La perfeccion de Dios no consiste en rechazar lo imperfecto,
si no en amarlo por el simple hecho de haber sido creado por El,
amarlo hasta el punto de que pueda empujar lo amado a amar…
amar cada dia un paso mas hacia como El nos amo y nos ama.

Y si bien, la corrección y la justicia son también actos de nuestro Padre,
estos llevan en el fondo el latido potente de su cariño y amor hacia nosotros.

CJBS

Frase del dia

El amor es siempre una renuncia,
una renuncia muchas veces a tener la razón,
una renuncia siempre a uno mismo…

4 Nov San Carlos

Humilitas

El muchacho que fuimos…

foroblog.png«Hete aquí, pues, cerca de los cuarenta y dos años… ¿Qué pensarla de ti el muchacho que eras a los dieciséis, si pudiera juzgarte? ¿Qué diría de eso que has llegado a ser? ¿Hubiera simplemente consentido en vivir para verse transformado así? ¿Acaso valía la pena? ¿Qué secretas esperanzas no has decepcionado, de las que ni siquiera te acuerdas?

Seria extraordinariamente interesante, aunque triste, poder enfrentar a estos dos seres, de los que uno prometía tanto y el otro ha cumplido tan poco. Me figuro al joven apostrofando al mayor sin indulgencia: “Me has engañado, me has robado. ¿Dónde están todos los sueños que te habla confiado? ¿Qué has hecho de toda la riqueza que tan locamente puse entre tus manos?

Yo respondía de ti, había prometido por ti. Y has hecho bancarrota. Más me hubiera valido marcharme con todo lo que aún poseía, y que también has dilapidado. No te admiro, sino al contrario.” ¿Y qué diría el mayor para defenderse?

Hablaría de experiencia adquirida, de ideas inútiles echadas por la borda, mostraría algunos libros, hablaría de su reputación, buscaría febrilmente en sus bolsillos, en los cajones de su mesa, algo para justificarse. Pero se defendería mal, y creo que se avergonzaría.»

Este párrafo -que copio del diario de Julien Green– ha sido una espuela en mi corazón durante muchísimos años. Me hace sangrar aún hoy cuando lo releo. Porque es mi historia, y me temo que la de millares y millares de humanos. ¿Qué es nuestra vida sino empobrecimiento? ¿Qué sino una larga malversación de esperanzas y sueños juveniles? ¿Quién podrá presumir no ya de haber crecido con el paso de los años, sino simplemente de mantener entera su juventud?

Y, sin embargo, vivir tendría que ser la cosecha de la gran siembra de los años juveniles. Vivir es fructificar. Y no simplemente irse degradando y envejecer.

Una vida llena es siempre el resultado de dos factores: apostar atrevidamente siendo jóvenes y mantener esa apuesta cuando se madura. Pero ¿qué proporción de humanos consigue las dos cosas?

Por eso me aterra tanto el encontrarme con jóvenes amargados y sin ideales. Si mantener la gran apuesta es tan difícil cuando se ha soñado y proyectado mucho, ¿qué cosecha les espera a quienes sólo sembraron decepciones o frivolidad? Claudel tenía razón al decir que «la juventud no es para el placer, sino para el heroísmo». Pero la más grande de las conspiraciones del mundo es precisamente la que empuja a los jóvenes hacia la vulgaridad y la desesperanza.

Pero no basta, claro, haber soñado mucho a los dieciséis años. Hace falta luego mucha tensión en el alma para no malvender esos sueños. Y aquí hay que decir sin rodeos que el gran enemigo no está fuera, sino dentro, y no en los fracasos, sino en la mediocridad.

Cuando los adultos le echamos las culpas a las adversidades de la vida para justificar nuestro saco de la vida vacío nos estarnos engañando a nosotros mismos. Porque la verdad es que el mundo entero reunido contra nosotros nunca podrá hacernos ni la cuarta parte del daño que nosotros mismos podemos hacernos. «El hombre -decía Von Kleist- no necesita más que sus propios pies para venirse al suelo, porque cada uno lleva en sí su miserable piedra para tropezar.»

Esa «piedra miserable» es casi siempre la mediocridad. El hombre rara vez peca por exceso. Peca más bien por pereza, por abandono, por ir renunciando a trozos de alma. Y es que la mediocridad deshincha la vida corno un globo, a veces sin que siquiera nos demos cuenta.

Y un día nos mirarnos en el espejo de nuestros recuerdos. Y en el espejo aparece el rostro del muchacho que fuimos. ¿Será él quien nos juzgue en el juicio final? ¿Delegará Dios la tarea de valorarnos en las manos del muchacho que fuimos?

Prefiero que sea Dios quien me juzgue. Siempre será más benévolo. Porque yo sé que el muchacho que fui nunca perdonaría al hombre-traidor-a-sus-sueños que soy.

Martín Descalzo; Razones para el amor

Reflexión del dia

Dios ha decidido necesitarte, ha querido confiar en ti, y no va ha echar marcha atras a su fidelidad, no importa que destruyas todo lo que te ha sido confiado. Es la naturaleza trágica y gloriosa del amor, de Aquel que confía en ti, por que te quiere ver crecer, quiere entregarte la mas bella de las posibilidades, la posibilidad de amar como El y sentir en carne propia la infinita felicidad de ir a la cama con marcas de sudor y cansancio, con las marcas de la sonrisa de aquel que lo dejo todo ese dia, por amar y proteger a quienes Dios le confía, a aquellos que Dios también ama.

Carlos José Bartolomé Santos