Una pequeña historia

Cuentan que el viejo sufí Bayacid decía a sus discípulos: «Cuando yo era joven, era revolucionario, y mi oración consistía en decirle a Dios: “Dame fuerzas para cambiar el mundo.” Pero más tarde, a medida que me fui haciendo adulto, me di cuenta de que no había cambiado ni una sola alma. Entonces mi oración empezó a ser: ” Señor, dame la gracia de transformar a los que estén en contacto conmigo, aunque sólo sea a mi familia.” Y, ahora, que soy viejo, empiezo a entender lo estúpido que he sido. Y mi única oración es ésta: ” Señor, dame la gracia de cambiarme a mi mismo.” Y pienso que si yo hubiera orado así desde el principio, no habría malgastado mi vida.»

2 comentarios

  1. ayudenme a tenerlos mas cerca

  2. ayudenme a tenerlos mucho mas cerca gracias

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