… mi diario caminar por el Cristianismo

Lei esto del Blog del Mendigo  y me gusto mucho, se los comparto:

El mejor acto de piedad es la Misa-Eucaristía, no debemos dejar la misa de Domingo y más aún debemos luchar por asistir lo más que se puede: diariamente es el ideal. No todos los actos son diarios, aunque estos sean los más importantes, también debemos proponernos actos anuales, mensuales y semanales como algún retiro, dedicar un mes alguna devoción, novenas, y alguna peregrinación entre otros. Mis actos diarios los describo ahora por petición de mi ahijado y para compartirlos con mis lectores, si pueden y quieren, me gustaría escuchar los de ustedes para aprender: leer mas –>

          Al despertar ofrezco el día: “Te doy gracias Dios mío por haber creado, hecho cristiano y conservado la vida. Yo te ofrezco este día, aumenta mi fe, mi esperanza y mi caridad. Señor dame la serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, el valor para cambiar lo que si puedo, y la sabiduría para conocer la diferencia. Amén”. Luego rezo un Acordaos a
la Virgen, y alguna oración vocal al Sagrado Corazón o a algún santo de mi devoción, yo rezo “hazme un instrumento de Tu paz” de San Francisco de Asís.

          Leo 5 minutos el Evangelio

          Al ir por la calle, trato de rezar el rosario en los trayectos al trabajo, y aprovecho en cada misterio rezar por alguna intención o alguna avemaría se la regalo a la gente que veo o a los que me molesten. En mi casa termino el rosario después de almorzar si tengo la oportunidad de ir a casa.

          A las 12 del mediodía rezo el Ángelus, y trato (casi nunca lo hago pero debería) examinar un poco cómo va mi día en relación a mi cristianismo)

          Al salir del trabajo o cuando paso por una Iglesia abierta: hago
la VISITA AL SANTÍSIMO (no me quita más de 5 minutos)

          En la tarde al llegar a mi casa: hago la lectura espiritual (diez minutos de algún libro que me ayude a mejorar en la fe) e inmediatamente:

          20 o 30 minutos de oración mental

          En algún momento hago una “mortificación” y la ofrezco por alguien o algo, es decir, hago algo que no me gusta, que me canse, que me duela.

          Al final del día pero no lo hago acostado: hago examen general del día (yo elaboré unas preguntas, si me las pide alguien las escribo en algún post).

          Hay más cosas que hago para mantenerme en presencia de Dios, como repetir jaculatorias, oraciones rápidas, rezar por la gente de la calle, ofrecer el trabajo y las dificultades. Hacer silencios cuando discuto y quiero imponerme a los demás, hacer amable la vida de las personas que me tratan. Cuando voy por la calle y veo una imagen le rezo, y más aún si veo una Iglesia pienso en Jesús sacramentado y le digo: “Señor Tú todo lo sabes. Tú sabes que Te amo”.


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Una respuesta

  1. Muchas gracias por el post!!
    un abrazo

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