Procrastination

Hace muchos años que Dios tenía que haber ordenado el fin del mundo. No le gusta que los ángeles exterminadores se lo recuerden, porque le entra la mala conciencia, aunque enseguida se olvida. Estuvo varios meses paralizado, pendiente de que un poeta menor encontrase una rima para un soneto, que la tenía en la punta de la lengua. No la encontró y el poeta se pasó al verso libre. Entonces Dios se entusiasmó como un muchacho con unos huevos de petirrojo, allá en la verde Inglaterra. Se le iban los días asomándose al nido para sorprender a los polluelos saliendo del cascarón. Tiene debilidad por los primeros pasos de los niños, y por los de los ancianos. A veces, con el Arcángel San Gabriel, que es su confidente para asuntos del corazón, se ha preguntado si podrá poner la atención requerida en cada agonía cuando mueran todos los seres humanos del mundo a la vez en el Apocalipsis total. Gabriel le contesta que por supuesto, que Él es Él; pero Él dice: “no sé, no sé, mejor ir poco a poco, sobre seguro”. Y se va corriendo, antes de que se le haga tarde, a acompañar a Alberto, que espera a su novia en el portal, como todas las tardes.

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Salmo 127

Un cristiano que ha crecido en la fe (en la fe no se crece en automático, hay que esforzarse por ir de la fórmula a la vida, y también viceversa) tiene a la vez la experiencia de estar en manos de Dios, y la experiencia de que es precisamente en las manos de Dios donde más podemos sentir la grandeza y el enorme peso de nuestra libertad, y la responsabilidad de que lo que hacemos no es de otro sino nuestro.

Un salmo lo expresa con belleza y claridad:

Si el Señor no construye la casa
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no vigila la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.

(Salmo 127)

Que expresa a la vez que hay albañiles y hay centinelas… no baja ningún angelote a hacer las cosas por nosotros, y si no las hacemos no estarán hechas, al mismo tiempo que reconoce que la fuente de ese obrar, el verdadero lugar donde eso es un “obrar con significado” es en las manos amorosas y liberadoras de nuestro Dios.

Es porque estamos en manos de Dios y abiertos a ver y celebrar su voluntad por lo que podemos sentirnos libres con una libertad auténtica, grande, una libertad abierta a hacer obra duradera, y una libertad que acepta sus fallos, pide perdón y obtiene misericordia, y aprende así que la misericordia es parte del diálogo del alma con Dios, y entre las almas.

Abel

Un Evangelio Amoral

XII Domingo del Tiempo Ordinario: Mateo 10,26-33
Abel Della Costa
23-jun-2008

Mateo 10,26-33, que leemos este domingo XII del Tiempo Ordinario, parece casi más una colección de frases de Jesús débilmente unidas entre sí por el mandato “no temáis”, que el recuerdo de una enseñanza concreta del Maestro.

En realidad no se trata de que “parece”, se trata de que efectivamente hay fragmentos del Evangelio que no reproducen esta o aquella enseñanza, este o aquel día en el que Jesús habló a la multitud, sino que recogen más bien frases que los discípulos y otros testigos le escucharon en diversas ocasiones (quizás varias veces), y que luego de la proclama de la resurrección, y con nuevos sentidos iluminados por la fe pascual, organizaron en colecciones de lo que hoy llamamos “logia”, “palabras de Jesús”, que se diferencian de las colecciones de hechos y de milagros en que las palabras carecen completamente de contexto, y simplemente se yuxtaponen una tras otra; esto, como se comprenderá, refuerza aun más la sensación de que estamos ante palabras que trascienden por completo el sentido en el que nosotros podamos provisoriamente fijarlas: siempre están diciendo más, mucho más, que lo que somos capaces de leer.

Como la memoria de esos logia (pronúnciese “loguia”) es un hecho colectivo y anónimo, también ocurre que una misma sentencia puede estar repetida en una colección de diversas maneras, acorde con las diversas fuentes que la fueron recordando.

Los autores de los evangelios -todos ellos, no sólo Lucas, que lo menciona explícitamente en su prólogo- recurrieron a estas fuentes para contar acerca de Jeús, construyendo, no biográfías sino evangelios, es decir, escritos donde lo que se pretende es interpretar la fe que el creyente vive, a la luz de la palabra de Jesús; por eso en muchos casos la contextualización de las frases es ficticia, y tiene que ver con lo que le está pasando a la comunidad a la que el evangelista habla más que con el contexto preciso en el que Jesús dijo esas frases, contexto que casi siempre ha quedado desconocido para nosotros.

Lo que corresponde pensar ante estos fragmentos, entonces, no es tanto “qué quiso decir Jesús” (que probablemente quiso decir muchísimas cosas, en distintas ocasiones, con las mismas frases) sino qué sentidos de esos que dijo Jesús ha rescatado el Evangelio al recordarlas y engarzarlas como lo hizo.

Mencionaba al principio que el hilo conductor que une los diversos logia es “no temáis”, pero lo que le da su impronta a estas sentencias, lo que probablemente haya hecho que a lo largo de la memoria apostólica estos fragmentos se hayan mantenido juntos no es ese mandato de “no temer” -que tantas veces nos recuerda Jesús- sino el fundamento de ese “no temáis”:

-¿Por qué, Señor, me mandas no temer? ¿acaso me has dado superpoderes como a Batman, me has hecho austero como al Cura de Ars, irresistible como a Anita Ekberg, genial como a Bergman, inteligente como a Agustín? ¿Acaso puedo estar seguro de mí mismo en algún aspecto, como para plantarme firme frente a los múltiples enemigos y decir “no temo”?

-Nada de todo eso: no temas, porque hasta el último cabello de tu casi calva cabeza está contado.

A eso llamo un evangelio “a”-moral. No in-moral, ni tampoco des-moralizante, sino ubicado mucho más allá, mucho antes, de la pregunta moral. La pregunta moral por excelencia es “y entonces, ¿qué debo hacer?”. Ante Dios que me crea y recrea, ¿qué debo hacer? Ante Jesús que se entrega por mí, ¿qué debo hacer? Ante el que merece lo mismo que yo pero tiene menos que yo, ¿qué debo hacer?. Pero estos logia se ubican unos paso antes de la pregunta moral, en el verdadero comienzo de toda fe y de toda religión: hagas lo que hagas, eres mío, perteneces a un plan, una historia, un designio, que se te escapa, que desearás conocer pero no podrás: porque ese designio es mi propio e insondable mundo divino.

Ya vendrán otras partes del Evangelio recordándonos que tenemos que hacer determinadas cosas, que no es lo mismo obrar bien que obrar mal, orar que no orar, dar limosna que no darla, ayudar al desvalido que no ayudarlo, perdonar que no perdonar. Toda esa moral cristiana es necesaria, imprescindible. Es muy necesario que se nos recuerde casi a diario que Dios “que te creó a ti sin ti, no te salvará sin ti”.

Pero esa moral se vuelve moralina, y la religión se licua y agua en rancio fariseismo, si no se va cada tanto un paso más allá de esa moral cristiana, a las regiones donde no hay una conducta humana buena y una mala, sino un misterio divino de elección y salvación que nos excede, que se nos resiste a la comprensión, que no podemos verbalizar, pero que podemos celebrar, y cantar, y gozarnos en él: no temáis, porque valéis más que muchos pajarillos.

No es lo que eres, no es lo que puedes, no es lo que alcanzas, no es lo que obras: ¡es que, incluso si fueras el más abyecto, incluso si fueras el más bajo ante los hombres, vales infinitamente ante los ojos del Padre!

Fuente

Reflexión del Dia

Estoy convencido que Dios nos dejo el Antiguo Testamento para hacernos ver, a nosotros, generación hipocrita, nuestra debil naturaleza humana, para dejar patente los vericuetos, las tragedias y las alegrias por las cuales la historia de cada uno de nosotros se mueve… pero no solo eso… si no que dentro de toda esta historia se hace presente Dios, con fuerza, con amenazas, con ternura, con poder, con cariño… como un Padre. Nos hace ver y contemplar que Dios iba decididamente dar el ultimo paso en el nuevo testamento… después de acompañarnos con infinito amor y misericordia por todo este camino personal de pecado y gracia.. da el ultimo acto de amor… se encarna, haciendose uno de nosotros.

El Nuevo Testamento no tendria ningun sentido sin la increible historia de personas comunes, pecadoras pero tensa y tercamente perseguidoras de Dios, y nuestro Padre que se acerca a ellas, todo el pecado y la historia de nuestra naturaleza que esta tan increiblemente plasmada en el Antiguo Testamento, sirven la mesa para el último y mas grande acto de amor y misericordia.

Asi, mientras Dios se revelaba como YHVH… como “Aquel que acompaña” en toda la tragedia y gracia de nuestro ser humanos… la luz de la esperanza, la señal con la que Isaias ANUNCIA la salvación es con otro nombre: EMMANUEL… como “Dios con nosotros”…. es el movimiento del amor… de acompañar, a realmente compadecer, a ESTAR ya tan unido a quien se ama, que se comparte su destino, pero no como fatalismo, si no con la logica del amor.. la logica de que el amor de Dios salva precisamente en ese acompañarnos hacia la muerte, acompañarnos en el amor los unos a los otros es lo único que nos salva… así Jesús obedeciendo por nosotros, la voluntad del Padre que es, el único camino para recobrarnos, el unico camino de regreso casa.

Del Pesebre a la Cruz.

CJBS

“No por su espada conquistaron la tierra,
ni su brazo les dio la victoria,
sino que fueron tu diestra y tu brazo
y la luz de tu rostro, por que los amabas” Salmo

¿Como se consigue la Humildad?

Hay muchas definiciones de humildad, muchas maneras de nombrarla.. pero ninguna manera mas excelente de lograrla que con la oración, pedir a Dios la humildad y poner nuestra pequeña voluntad a su servicio… ¿y como puedo dar mi voluntad a Dios para que la convierta en humilde? RECORDANDO…

Recordar y contemplar a la Santísima Trinidad, a la Virgen y a los Santos.

Por que saber con toda certeza de que Dios el creador y dueño de todo lo que existe, en la Persona del Hijo se hizo un pequeñín, saber que dependió de su padre y madre terrenos, saber que trabajo con sus manos, saber que sufrió, lloro, y todo lo hizo por amor y misericordia… saber esto y recordarlo es el principio de toda humildad.. por que ¿quien soy yo realmente Señor, y quien eres Tu? ¿quien soy yo si la Madre del Salvador se proclamo esclava?¿quien soy yo si Dios se hizo niño? ¿quien soy yo si Jesus esta en una cruz como malhechor, si no vino a juzgar si no a llamar y salvar? ¿quien soy yo si mi Señor ama con todo su corazón y tiene misericordia que no tiene limites?

¿Doblegare mi rodilla de una ves por todas Dios? no a tu majestad según los griegos, si no a tu Santidad vista desde la historia de tu amistad al hombre.. hasta tu amor apasionado, sacrificado por un pueblo, por una familia, por una Iglesia que es aquellos que amas y te aman… ¿Quien soy yo Señor y quien eres Tu? Solo recordando y contemplando y en relación contigo Dios mio puedo saber quien es el hombre, quien soy yo…

CJBS

Recomendaciones para esta Navidad

1.- Decora tu casa, todos somos personas y nos ayudamos mucho con imagenes a recordar y centrar nuestra atención en algo. Arreglar la casa con adornos navideños nos ayudan a sentir y rememorar el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. No olvidemos el Pesebre (Nacimiento) navideño. El Arbol de Navidad es muy bello también y se recomienda colocarlo a principios de diciembre, pero este jamás sustituira al nacimiento. Que los hijos y hasta el esposo ayuden a su decorado y no se conformen con esas pequeñas figuritas con cara oriental que se colocan encima de algúna mesa. Una de las tradiciones mas hermosas en México y en general en Latinoamerica es la de crear Nacimientos grandes, hermosos y bien decorados… a los niños nos encantaban estos Pesebres, llenos de luces y contraste, ya que nos transportaban realmente al nacimiento de Jesús. Seguir leyendo

La verdadera Santidad

Y ayer preguntaba ¿que es la Santidad? y como no daba con la verdad describí todo aquello que hacían los Santos, todo aquello relacionado con la Santidad y el amor… pero ayer mismo, divagando y rezando llegue a pensar:

¿Quien eres Señor? ¿que te interesa? ¿que buscas? ¿que deseas? ¿que te gusta y disgusta? ¿que amas? ¿que piensas? ¿que disfrutas? ¿con que pensamientos te levantas y te acuestas? Quiero conocerte, conocer tu rostro, que lo que te importa me importe, que lo que ames ame, que lo que odies odie, que lo que seas lo guarde siempre en mi ser… y de pronto me percate.. que me habia encontrado con la Santidad.

CJBS

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